El ferrocarril, un patrimonio inexplorado


Algún día se deberá estudiar en serio por qué los niños siguen dibujando cajas con chimeneas y ruedas de palos cada vez que se les pide representar un tren. La posibilidad de que alguno de ellos haya visto funcionar al Caballo de Hierros es escasa en nuestros días.

En este país la gente viaja poco en tren aunque cada vez va más en él. Los que lo hacen a diario, utilizan otro tipo de cajas diferentes a las que dibujan los niños, donde la certeza de que es un tren sólo viene dada por que circula por la vía. Por su diseño no difiere mucho de un tranvía o un autobús y parece que los medios de transporte colectivo pretenden unificar su imagen, o quizás, desean camuflar mejor su presencia. El tren se usa más, es cierto, pero emociona menos.

Hacia mediados de los años noventa, Miquel Llevat, por aquel entonces director de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (F.G.C.), tomó la responsabilidad de emprender la restauración de diversos trenes antiguos. La idea era superar las expectativas de la demanda, que el cliente de F.G.C. encontrara alguna cosa en el trayecto que no se esperara, algo amable que mantuviera vivo en la memoria el viaje y le proporcionase una experiencia agradable relacionada con el ferrocarril. Se pretendía pues, una fidelización del cliente a partir del estímulo de aquel recuerdo de la infancia, del reencuentro con aquella máquina que resoplaba y echaba humo, pero que hasta entonces vivía dibujada en un papel.

Aunque no sólo de recuerdos se construye una imagen. Para potenciar el uso del ferrocarril, sin duda el medio más seguro y socialmente rentable, F.G.C. instauró un programa enfocado a las escuelas. Desde sus inicios y hasta nuestros días, miles de escolares han podido comprobar cómo era en realidad aquel objeto que, hasta entonces, tan solo estaba en su imaginación. Pero aun con ser muchos los que han recibido el bautismo del vapor, más son los que siguen sin pasar esta experiencia positiva que debería propiciar una mejor percepción de la utilidad del transporte público. A pesar que el desarrollo del proyecto ha resultado exitoso para Ferrocarrils, y que podía haber sido exportado con facilidad a otros operadores de transporte, parece que la idea no caló más allá. Nadie parece haberse hecho eco.

De hecho, uno de los problemas para incorporar el discurso histórico del ferrocarril al quehacer diario de la gente reside en la ausencia de cualquier tradición semejante en esta parte de los Pirineos. Más parece que, cuando esto se pretende, se esté tratando de importar alguna cosa que funciona muy bien en otro lugar sin haber entendido el por qué, si saber qué motiva a alemanes, ingleses o americanos, a gastar un tiempo de su ocio y un buen dinero de sus bolsillos, a subirse en viejos trastos animados por carbón.

Es precisamente Alemania un país por el que, casi a diario, circulan locomotoras a vapor. Las hay muchas y variadas. Su número supera con creces el millar y se las puede ver por cualquier punto cardinal. Allí siempre se afirmó que su conservación obedecía a la necesidad de mantener una reserva estratégica que pudiese garantizar un mínimo transporte, ante un contratiempo originado por la dependencia de combustibles importados; pero más se asemeja a la posibilidad de hablar en voz alta de un tiempo que a los alemanes les ha sido vedado, el de aquellos años en los que su ferrocarril resumía la potencia del Estado y era el escaparate de una supremacía tecnológica. No en vano, las placas de las locomotoras exhibían los nombres de las mismas acerías que forjaron la máquina bélica del Tercer Reich.

Pero todo esto aquí no sucedió. El pasado del transporte público español no es más que un desfile patético, una galería de objetos perdidos que con el tiempo pueden incluso parecer grotescos. Son los restos, los saldos, casi las virutas de aquellas máquinas que llevaron a Europa por dos veces a la hecatombe durante el siglo XX. En este contexto, pues, resulta extremadamente difícil construir un discurso para la historia del transporte español. Los museos dedicados a ello no conectan con el público y, experiencias como la de F.G.C. no son más que un espejismo en el desierto que, posiblemente, hoy haya olvidado el propósito inicial.

La prueba más contundente se encuentra en la utilización que se hace, de vez en cuando, de aquellos trenes viejos que han sido salvados del soplete. No se persigue con ellos la idea que expresaba Llevat, ni mucho menos se relaciona con aquella otra que mueve a muchos alemanes, ingleses y norteamericanos, a correr tras los penachos de vapor. Las apariciones de los artefactos históricos del transporte público que se han conservado en funcionamiento, no resultan otra cosa que atracciones circenses, desconectadas de cualquier tradición y, por consiguiente, sólo pueden proporcionar sensaciones, nunca revivir emociones.

Desde hace más de diez años se viene trabajando en un antiguo depósito de locomotoras, en Lleida, en la restauración de trenes antiguos. Después de este tiempo, en que se han devuelto a la circulación un número sensible de locomotoras a vapor, resulta sorprendente la escasa repercusión que esta actividad ha tenido hasta hoy. Acaso el último fabricante de zuecos de este país será más conocido que la actividad que ejercen en la Associació per a la Reconstrucció del Material Ferroviari. Gracias a un acuerdo entre la Diputación de Lleida y la Fundación de los Ferrocarriles Españoles se iniciaron, en 1996, las actividades de este grupo. Como primer propósito se procedió a establecer un servicio turístico entre la ciudad de Lleida y la Pobla de Segur, mediante un tren de vapor. Con posterioridad se acometió la restauración de diversas locomotoras por encargo de ayuntamientos o comunidades autónomas que pretendían imitar la solución leridana para sus líneas ferroviarias de escaso tráfico y numeroso déficit.

Pero a pesar de la cantidad y calidad de los trabajos descritos, la puesta en práctica de los proyectos, la supervivencia diaria de la idea, ha fracasado una y otra vez. Nunca se ha logrado la superación de la expectativa de la demanda porque se ha decidido implantar los proyectos donde tal demanda no existía. La quiebra, y posterior desmantelamiento del Museu del Transport de Catalunya resulta una prueba más que evidente. Nadie supo qué hacer con los restos de los vehículos que durante años habían asegurado la movilidad de los barceloneses, y que al final de su carrera se amontonaban en las cocheras de la ciudad que, a su vez, eran reconvertidas en espacios de uso público de los que se estaba tan necesitado. Las tentativas para aprovechar alguno de esos edificios para esbozar algo parecido a un museo eran desoídas y, de mientras, toda esa chatarra era enviada al corazón del Pirineo donde debía florecer algo que nunca se supo muy bien lo que era y en lo que se llegó a invertir una gran cantidad de dinero.

En un país sin una historia explicada del transporte colectivo, primero es necesario investigar en las raíces del fenómeno para, a partir de ahí, construir una experiencia propia. No valen las recetas extranjeras. Jamás nadie en su sano juicio creyó que este pueblo era el mejor construyendo locomotoras, autobuses o aeroplanos, aunque no cabe duda que en un país que necesitó mandar a una mitad de sus gentes, a vivir y a trabajar en las tierras de la otra mitad, el transporte tuvo que desempeñar un papel más que decisivo.

El ferrocarril, como los demás medios de locomoción, tiene entre nosotros un carácter más humano y
menos técnico. Es más qué transportaba y menos la tecnología que lo permitía, pues le era ajena. Quizás sea mostrar esa realidad la que consiga conectar con las personas y pueda ser, a partir de ahí, cuando existan posibilidades de sorprender, de emocionar. Desde ese momento se estará en condiciones de superar aquello que se pedía, y se estará trabajando de forma real por una mejor percepción del transporte público, reconociendo su papel en el pasado para advertir de su importancia en el futuro.


La Alhambra patenta un mortero fluorescente para percibir los arreglos en arquitectura


El Patronato de la Alhambra ha patentado un nuevo mortero con propiedades fluorescentes que permite restaurar monumentos o piezas artísticas sin que las modificaciones se perciban a la vista, pero que al exponerlas a luz azul muestran los arreglos o añadidos para eliminar los «falsos históricos».

La patente del monumento granadino surgió como respuesta al problema para identificar las diferentes fases de restauración de piezas artísticas que han detectado los profesionales en los últimos años y como solución para saber qué obras se han modificado durante la historia, han tenido añadidos o retoques.

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El restaurador de la Alhambray responsable de la patente, Ramón Rubio, ha detallado a Efe que la idea comenzó en un bar al comprobar que la ginebra, al contener extracto de quinina, tiene propiedades fluorescentes bajo la luz ultravioleta, lo que convirtió en un ingrediente para el mortero patentado.

«Los criterios actuales en restauración indican que todo lo que se añade a una obra de arte debe verse para evitar que se creen falsos históricos, aunque en ocasiones ese cambio no se percibe bien», ha detallado Rubio.

Así, las intervenciones en monumentos para reconstruir una fachada o una escultura ofrecían un color diferente para que se pudiera distinguir a simple vista la parte original de la obra del restaurador, algo que tiene un efecto estético «que a veces desorienta», según el experto.

Para evitarlo, el Patronato de la Alhambra ha patentado este mortero, un conglomerado para la restauración con propiedades fluorescentes visibles solo con la radiación de luz ultravioleta, que se comercializa ya en preparados con bases de yeso, cal y estuco.

«La cualidad de fluorescencia es eterna, lo que permite trabajar en una obra de arte o un monumento para restaurarlos sin que provoque el choque visual pero sin falsear, porque al pasar la luz azul se distingue la parte original de la intervención», ha detallado el responsable de la patente.

Este nuevo mortero se puede utilizar en cualquier tipo de reconstrucción volumétrica y cualquier obra de arte y permite además que la pieza se barnice, se pinte o se le añadan resinas protectoras o patinados sin que pierda esa propiedad bajo la luz ultravioleta.

El bajo porcentaje de componentes fluorescentes asegura además que este mortero alhambreño no afecte a las piezas originales y se utiliza añadiendo una cantidad de agua determinada a la nueva patente del monumento.

«Intervenir en el patrimonio es muy difícil y hay que estar abierto a todo para mejorar la técnica. El trabajo en la Alhambra permite buscar nuevas fórmulas», ha explicado Rubio, licenciado en Bellas Artes y con más de un cuarto de siglo de experiencia con las yeserías del monumento.

Entre los beneficios de este nuevo mortero, su responsable ha destacado que termina con la reproducción de falsos históricos, permite cuantificar el alcance de cada intervención, respeta la obra original y las restauraciones de épocas anteriores y cumple con el Decálogo de la Restauración mediante la Reversibilidad y la Diferenciación pero sin impacto visual.

La patente ya está en fase de comercialización por una firma granadina y permite además hacer un seguimiento a un monumento, ya que se puede usar para sellar una grieta y comprobar su evolución con el paso de los años.

Este nuevo compuesto se ha utilizado ya en intervenciones de diferentes museos de España y se ha presentado a restauradores de yeserías de Tetuán (Marruecos), conservadores del Louvre de París y el ministerio de Cultura de Italia, tras lo que se difundirá entre profesionales de diferentes países europeos.

Alberto Armisén Fernández. PetroBIM


Se inaugura la primera jornada sobre el Patrimonio histórico y cultural


El próximo miércoles se inaugura, a las 17 horas, en Las Palmas de Gran Canaria, la primera jornada sobre El Patrimonio Industrial de Gran Canaria. Las Ingenierías Históricas, que organiza El Cabildo de Gran Canaria a través de Patrimonio Histórico y Cultural, con motivo de la declaración del Año Europeo del Patrimonio Industrial y Técnico. 2015, en el que intervienen varios especialistas en patrimonio industrial canario. Los actos que se desarrollan a lo largo de este miércoles y jueves, 16 y 17 de diciembre, en el salón principal de esta entidad, entre las 17 y 19 horas.

Abren esta jornadas Amara Florido Castro doctora en Historia del Arte y especialista en Patrimonio Industrial de Canarias con el tema Gran Canaria y su legado industrial. Año Europeo del Patrimonio Industrial y Técnico. Y Miguel Hidalgo Sánchez Consejero del Área de Sector Primario y Soberanía Alimentaria del Cabildo de Gran Canario e investigador de tecnologías históricas en los pozos, con el tema La búsqueda de una ingeniería de fabricación canaria para captar e impulsar el agua: la bomba de pistón.

La cierran el jueves, Francisco Suárez Moreno, especialista y autor de varias publicaciones sobre patrimonio y arqueología industrial y cronista oficial de La Aldea que disertará sobre Procesos y artilugios para fabricar ron en las Islas Atlánticas; de elementos económicos de ayer a bienes patrimoniales de hoy. Y F. Javier Solís Robaina, arquitecto y profesor de la ULPGC que explicará sobre El lagar y la prensa del vino en la historia de Canarias.

Con estas jornadas el Cabildo pretende ofrecer una visión general y didáctica de la situación actual de estos bienes patrimoniales aparte aspectos singulares e históricos de las ingenierías y procesos asociados concretamente al agua, el vino y el ron en Canarias y en esta Isla, sumándose así al movimiento internacional que este año se desarrolla en la Comunidad Europea sobre el estudio y defensa del Patrimonio Industrial.

Alberto Armisén Fernández. PetroBIM


Policromía en la puerta de la Catedral de León


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Los análisis efectuados en el pórtico revelan que la de León fue una de las catedrales góticas con mayor profusión cromática. Los análisis han detectado una policromía original y cuatro repolicromados, a los que se superponen dos monocromías. Los maestros constructores no concebían la piedra desnuda. La policromía se utilizaba para que las escenas fueran asimiladas por los fieles como si fuera una película.

Alberto Armisén Fernández. PetroBIM


Los jóvenes y el prerrománico


Cultura prepara tres meses de actividades divulgativas y científicas para celebrar su inclusión hace treinta años en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco

N. HERMIDA Un programa de actividades científicas y divulgativas de tres meses que pretende poner en valor y acercar a todos los asturianos el Prerrománico, sobre todo, a la población más joven. Pero que, además, tiene como objetivo dar a conocer cómo están las cosas, desde el punto de vista científico, 30 años después de la inclusión de 15 construcciones del Prerrománico asturiano en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, que tuvo lugar en 1985. “La valoración de este periodo es positiva. La situación no es la óptima ni la mejor, pero se ha avanzado mucho y se han realizado estudios muy importantes durante estos años”, aseguró ayer la directora general de Patrimonio, Otilia Requejo, durante la presentación del programa que ha diseñado la Consejería de Cultura para la conmemoración de ésta efemérides.

“Realizar estas actividades nos parece muy importante, no solo desde el punto de vista divulgativo, sino como una parada para reflexionar sobre qué actuaciones se deben afrontar en el futuro en este ámbito tan importante para nuestra comunidad autónoma, como es la conservación y difusión del Prerrománico”, destacó el viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez.

Las actividades arrancarán el 5 de diciembre con un concierto de un cuarteto de cuerda de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) en el Museo Arqueológico. Ese será el escenario de la primera exposición programada, que mostrará la evolución del paisaje que rodea a los monumentos prerrománicos. Y del 10 de diciembre al 18 de febrero, ocho conferencias impartidas por especialistas de varias universidades nacionales, como las de Oviedo, País Vasco o Alcalá de Henares, e internacionales. El Edificio Histórico acogerá a partir de enero la segunda de las exposiciones gráficas, que se centrará en realzar elementos significativos de estos espacios, y también, en el mes de febrero, será la sede de las conferencias y jornadas científicas, “en las que expertos de prestigio internacional explicarán el trabajo de prevención y conservación que se ha realizado durante estos años”, explicó Requejo. Además, durante todo el año, se realizarán actividades de divulgación en institutos y colegios “para que la gente joven conozca de forma más amplia este patrimonio tan importante y se sienta implicada con él, porque de ellos depende su futuro”, añadió el Viceconsejero.

En relación a las labores de conservación, Requejo destacó que, hasta ahora, “se ha invertido mucho en obras de drenaje y de reparación de las cubiertas, que son fundamentales para el mantenimiento del Prerrománico. Habrá que seguir incidiendo en ello, pero ahora las intervenciones principales serán las pinturas de San Miguel de Lillo y San Julián de los Prados”. Para el Viceconsejero, el problema de invertir en conservación y prevención es que “los resultados no se ven nunca, porque se hace para evitar que sucedan cosas. Por eso muchas veces es difícil de explicar su necesidad”. Una labor a la que esperan que contribuyan las actividades divulgativas que han preparado.

Requejo anunció también ayer que Cultura ya ha iniciado los trámites para que la Unesco incluya a Valdediós en la lista de Patrimonio Mundial “como una ampliación menor”.


Las piedras hablan en la era digital


“Tres empresarios desarrollan
una tecnología en 3D para gestionar la
conservación del patrimonio histórico”

La protección del patrimonio entra en la era digital. Tres jóvenes empresarios asturianos –Luis Valdeón, Félix Mateos y Alberto Armisén– han lanzado un nuevo programa informático para unificar toda la documentación existente y todas actuaciones efectuadas sobre determinado edificios históricos y gestionar desde esa única herramienta la conservación del monumento. La singularidad de esta plataforma, denominada Petrobim, es que el usuario trabaja sobre una maqueta virtual en 3D del edificio en cuestión y puede ir seleccionando todos los elementos constructivos –hasta llegar al detalle de cada sillar– para verificar su estado, características o medidas de conservación que se han aplicado a través del tiempo.
Estos tres empresarios de la asesoría geológica GEA y ControlBIM presentaron  ayer en el Museo Arqueológico de Asturias, ante un nutrido público
de especialistas, su programa, que denominan “plataforma virtual para el estudio, gestióndo cumental, planificación, intervencióny difusión del patrimonio histórico”. Para la presentación de Petrobim, los autores de esta tecnología íntegramente asturiana, mostraron como ejemplo unmodelo tridimensional de Santa Cristina de Lena, una de las joyas del Prerrománico Asturiano.
Pero el programa no es simplemente una creación virtual que se puede manipular en las tres dimensiones.
Es un modelo que se puede “llenar” de información. Está diseñado para que todos los gestores que tengan que intervenir puedan conectarse por internet y, tras acceder a ese modelo en 3D del edificio, “clicar” en cada una de las partes del monumento para conocer el estado de los elementos constructivos: susmateriales, los grados de alteración o las distintas fases constructivas por las que ha pasado el edificio. Toda esa información se
incluye “dentro” de la maqueta y puede ser procesada, compartida y analizada. Aquí, cada piedra habla. Y cuenta su historia.


Un paso adelante en Conservación de Patrimonio y Restauración


SE PRESENTÓ EN OVIEDO PetroBIM,
EL FUTURO EN GESTIÓN Y CONSERVACIÓN DE PATRIMONIO HISTÓRICO.
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EL Pasado jueves, a las 19:00 horas, se presentaba en el Museo Arqueológico de Oviedo, este formidable software que revolucionará la gestión y conservación eficaz de patrimonio histórico a todos los niveles.
De la mano de Alberto Armisén, consultor BIM, y los doctores, Luis Valdeón y Félix Javier Mateos, ambos doctores en Ciencias Geológicas y asesores geológicos en la empresa GEA, se presentaba ante los medios y un nutrido grupo de expertos; ingenieros, arquitectos y arquólogos principalmente, esta utilísima plataforma virtual para el estudio, intervención, mantenimiento y difusión, en el ámbito de la conservación del patrimonio histórico.
De gran interés administrativo y científico, esta potente herramienta supone una revolución a la hora de documentar cualquier intervención, de la natruraleza que fuera precisa, en materia de gestión de patrimonio histórico, ya sea este monumental, aqueológico, pictórico, etc.
La presentación y ejemplificación práctica, muy visual y de fácil asimilación, se basó en el célebre edificio pre-románico de Santa Cristina de Lena.
Con PetroBIM, será posible realizar gestión patrimonial con mucha mayor rapidez, fluidez, economía y solvencia, propiciando de este modo una total optimizacción de los recursos y tiempos en las actividades de conservación, restauración, estudios científicos, históricos, y así un largo etcétera, de los tesoros patrimoniales, que lo son de toda la humanidad.

 

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www.petrobim.com