Gestionar el Patrimonio cultural. Evaluar y mostrarlo al mundo


Ya hemos escrito en alguna otra ocasión sobre la importancia de difundir el Patrimonio como primera medida para su protección. Con esto se pretende poner a disposición del público en general el Patrimonio, y para eso es indispensable la figura del gestor cultural, Una especie de mediador o de conductor entre el Bien y la sociedad.

Pero la difusión no es más que una tarea del gran trabajo de la Gestión patrimonial. Antes debe de haberse puesto en valor el Bien, se debe haber trabajado en su interpretación y se tiene que poner al servicio social para el desarrollo local y para el turismo (que al fin y al cabo van unidos). Antes de difundir debemos hacer trabajo de gestión a partir de estos tres pasos:

Catalogación ( o lo que es lo mismo, conocer)
Interpretación (que podría ser la labor de planificar)
Puesta en valor (revitalziar)

Estos pasos seguidos de una buena difusión, conformarían los 4 pilares de la Gestión de Patrimonio.

Escudo de San Andres de Cornellana intervencion poligonal

Escudo de San Andres de Cornellana

Escudo de San Andres de Cornellana

Por tanto, no vale la pena difundir un Patrimonio Cultural que no se encuentra adaptado para su visita o que no está preparado para ser enseñado. Para que la gente pueda apreciar los Bienes culturales debemos antes ponerlos en valor.

¿Y qué es eso de la puesta en valor?

Si eres estudiante ¿te lo has preguntado alguna vez? Porque en realidad es una de las partes fundamentales en la gestión pero en ocasiones cuesta responder a la pregunta. Podríamos decir que la puesta en valor debe formarse por una buena interpretación basada en :

–> Estudio integro del Bien.
–> Relación cultural e histórica con la sociedad o el pueblo al que pertenece.
–> Prepararlo para su exposición pública.

La interpretación debe estar basada en el estudio del Bien. Como los Bienes culturales son tan diversos unos de otros, diferentes especialistas entraran en juego para esta tarea que debe llevarse a cabo desde la mayor objetividad posible (siendo esto difícil, lo razonable es no dejarse llevar por ideologías o intereses políticos).

Por otro lado, no basta con escupir un cartelón de información apostado a la puerta del Bien sino que se trata de esclarecer la importancia, la trascendencia del Bien para la sociedad, para los vecinos. Hacer que la comunidad se sienta identificada con ello y pueda comprender su importancia, que en definitiva radica en su aspecto cultural, lo que representa para el conjunto de la población.

Si un Bien Cultural no cuenta con una infraestructura mínima ¿cómo demonios se va a disfrutar? Un yacimiento arqueológico sin musealizar, sin protección y sin interpretación es un solar lleno de piedras. No tiene ningún sentido. Por tanto, una buena interpretación debe ir seguida de una buena presentación.

Pero ahora bien. No debemos caer en el error de pensar que todo yacimiento arqueológico debe ser convertido en museo. No. Esto dependerá de muchos factores. Si bien es cierto que un yacimiento musealizado supone una infraestructura más atractiva y mejor acondicionada para la difusión, la educación y la conservación, no siempre se cumplen las condiciones para que se ejecute un proyecto de tal magnitud.

Agradecimientos a Patrimono Inteligente y Adrián Carretón